Cobrar con Nequi, Daviplata y PSE en tu tienda en línea: qué necesitas de verdad
Ni cámara de comercio ni datáfono ni un desarrollador. Lo que sí hace falta para que un cliente te pague por internet en Colombia, cuánto se lleva cada actor y qué pasa cuando algo sale mal.
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Hay una idea instalada entre los comerciantes pequeños: que cobrar por internet es un trámite largo, caro y para negocios grandes. Que hay que tener un desarrollador, una certificación, un datáfono, algo.
No es así, y vale la pena aclarar exactamente qué se necesita, porque la confusión es lo que mantiene a mucha gente cobrando solo en efectivo o pidiendo que le consignen a una cuenta personal, que es peor por razones que enseguida vemos.
Las tres piezas que intervienen
Cuando un cliente paga en una tienda en línea siempre hay tres actores, y conviene tenerlos claros porque cada uno hace una cosa distinta:
- La tienda. Es donde el cliente escoge, arma el carrito y da los datos de envío. No toca la plata.
- La pasarela de pagos. Es la empresa autorizada que mueve el dinero: recibe la tarjeta o el pago de Nequi, lo procesa y le avisa a la tienda si salió bien. En Colombia, Wompi —del grupo Bancolombia— es la que usa Trace.
- Tu cuenta bancaria. Adonde la pasarela deposita lo que recaudó, ya descontada su comisión.
La confusión típica viene de creer que uno tiene que resolver la pieza 2. No: uno se registra en la pasarela, igual que se abre una cuenta, y ya.
Lo que sí necesitas
Un RUT y una cuenta bancaria a nombre del negocio. Es el requisito de fondo. La pasarela debe saber a quién le está entregando dinero — eso es antilavado, no burocracia inventada.
Registrarte en la pasarela. El trámite es en línea y son datos que ya tienes: documento, RUT, cuenta. La aprobación es cuestión de días, no de meses.
Una tienda que sepa hablar con la pasarela. Aquí es donde entra el software, y es la parte que no deberías tener que resolver tú. Si tu tienda ya trae la integración hecha, lo único que haces es pegar tus llaves de Wompi en la configuración y encender los métodos que quieras.
Eso es todo. No necesitas: un desarrollador, un datáfono, una tienda física, ni estar constituido como sociedad.
Qué métodos vale la pena tener encendidos
En Colombia el reparto es bastante claro, y no todos los métodos pesan igual:
- Nequi y Daviplata. Para buena parte del país, son el medio de pago. Muchos clientes no tienen tarjeta y sí tienen una de estas dos. Si vas a encender uno solo, empieza por aquí. (Un detalle práctico: Nequi identifica al cliente por el número de celular; Daviplata, por la cédula. No es lo mismo y conviene saberlo cuando alguien te pregunte qué le van a pedir.)
- PSE. Es el débito directo desde la cuenta del banco. Lo prefiere quien tiene cuenta de ahorros y no quiere usar tarjeta, y es el más común para compras de monto alto. El cliente sale a la página de su banco y vuelve; ese salto es normal y no significa que algo falló.
- Tarjetas. Sigue siendo el método de mayor ticket promedio. Ojo con un matiz que casi todo el mundo publica mal: la pasarela recibe una tarjeta y solo después informa si era crédito o débito. No son dos integraciones distintas, es la misma.
- Efectivo en corresponsal. Para quien no tiene ni cuenta ni tarjeta: el sistema le da un código y va a pagar en un corresponsal bancario.
- Contraentrega. El más subestimado. No pasa por ninguna pasarela: el cliente pide, tú entregas y cobras al entregar. Para un cliente que compra por primera vez y todavía desconfía, muchas veces es la diferencia entre vender y no vender.
Un negocio no tiene que encenderlos todos. Vale más tener dos bien puestos —Nequi y contraentrega, por ejemplo— que seis a medias.
Por qué no sirve "me consignas a esta cuenta"
Es la alternativa que usa casi todo el mundo antes de dar el paso, y es cómoda porque no cuesta nada. También tiene cuatro problemas que solo se ven cuando el negocio crece:
- No sabes quién pagó. Llegan seis consignaciones de 80.000 y toca hacer detectivesco con capturas de pantalla.
- El comprobante lo manda el cliente. Y una captura se edita en treinta segundos.
- No hay carrito, no hay confianza. Pedirle a un desconocido que consigne primero y confíe después es pedirle mucho.
- Mezclas la plata del negocio con la tuya. Al final del mes no sabes cuánto vendiste; sabes cuánto te quedó, que no es lo mismo.
Con una pasarela, cada pago llega identificado con su pedido y su comprobante lo emite el sistema, no el comprador.
Qué pasa cuando algo sale mal
Esta es la parte que nadie explica y la que más tranquilidad da conocer de antemano.
El pago se aprueba pero ya no queda mercancía. Pasa: dos personas compran la última unidad casi al tiempo. Un sistema serio detecta que no hay stock, revierte el cobro y te avisa. Lo que no puede pasar es que se quede con la plata y te deje a ti resolverlo con el cliente.
La pasarela no logra avisarle a la tienda. El aviso de "pago aprobado" viaja por internet y a veces se pierde. Si el sistema solo espera ese aviso, el pedido se queda colgado con la plata cobrada. Lo correcto es que, pasado un rato sin noticias, el sistema le pregunte a la pasarela por el estado de ese pago en vez de esperar sentado. Trace lo hace así.
El cliente cierra el navegador a mitad del PSE. Es lo más frecuente de todo. Por eso el estado del pedido no lo decide lo que el cliente vio en pantalla, sino lo que la pasarela diga después.
Un punto de seguridad que sí importa
Los datos de la tarjeta nunca deben pasar por el servidor de tu tienda. La forma correcta es que el navegador del cliente se los entregue directamente a la pasarela, que devuelve un código de un solo uso; la tienda maneja ese código, nunca el número.
No es un detalle técnico: es la diferencia entre que un problema de seguridad en tu tienda sea un susto o sea un desastre con datos de tarjetas de tus clientes. Si estás evaluando opciones para vender en línea, es una pregunta legítima que hacerle a quien te la vende.
Empieza por lo pequeño
Si nunca has cobrado por internet, el orden que menos fricción tiene:
- Abre tu cuenta en la pasarela mientras montas el catálogo. El trámite corre solo.
- Enciende Nequi y contraentrega. Cubren a la mayoría y no exigen que el cliente confíe del todo desde el primer pedido.
- Cuando tengas veinte pedidos, mira por dónde te pagaron y enciende lo que falte.
Ningún cliente se pierde por no tener seis métodos de pago. Se pierden porque el único que ofreces no es el que ellos usan.
Trace hace justo esto: reúne el inventario, las ventas, la página web y la tienda en línea en un solo lugar, por un precio.
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