Arnold te responde como se lo pides, y ahora puedes decirle cuándo se equivoca
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Si le pides una lista a Arnold, te da una lista. Antes, «dame el listado de lo facturado» contestaba con un gráfico, y repetirle «no una gráfica» tampoco servía de nada. Ahora te saca tus ventas una por una —número, día, cliente, total y cómo te pagaron—, y si le dices que no quieres gráficas, deja de ponerlas en esa conversación.
- Nuevo
Cuando Arnold conteste algo que no te sirve, díselo. Debajo de cada respuesta hay un pulgar arriba y otro abajo; si marcas el de abajo, puedes escribir en dos líneas qué salió mal — o no escribir nada, que el voto ya queda guardado. No es un buzón que no lee nadie: es por donde empezamos a revisar.
- Arreglado
Una gráfica de dos días deja de parecer un mes entero. Si en el mes solo hubo movimiento dos días, Arnold los unía con una línea que enseñaba una caída de doce días que nunca ocurrió. Ahora, cuando faltan días, lo dice y los dibuja separados.
- Arreglado
Cuentas por Cobrar y Cuentas por Pagar vuelven a abrirse. Y la antigüedad de cartera cuadra con la lista que sale al pulsar un tramo: antes podías ver «tres facturas vencidas» y encontrarte otra cosa al entrar.
- Mejor
El filtro «Bajo stock» encuentra lo que de verdad hay que reponer, y el aviso de la mañana cuenta lo mismo que la pantalla. Un conteo que no se pudo hacer ya no se enseña como un cero: un cero es una respuesta, y esa no lo era.
- Mejor
Exportar el inventario se lleva tu catálogo entero, no las diez filas que había en pantalla. Y al registrar una venta, el buscador de productos mira todo el catálogo y no solo los primeros mil.
- Arreglado
Trace deja de ofrecerte botones que luego rechaza. Anular o eliminar una venta ya no aparece para quien no puede hacerlo, y el selector de etapas de una compra dejó de ser una puerta de atrás para saltarse los permisos. En los accesos de un empleado, marcar todas las casillas de golpe le quitaba módulos en vez de dárselos.
- Mejor
Cerrar sesión cierra la sesión de verdad, y si cambias tu contraseña, los demás aparatos donde estuvieras conectado se quedan fuera. Es lo que uno espera de cambiar una contraseña, y hasta ahora no pasaba.
- Arreglado
Borrar una categoría con productos dentro ya no los deja sin clasificar en silencio: Trace te dice cuántos hay y qué va a pasar con ellos.
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Un pedido de tu tienda queda a nombre de quien lo hizo y no como «Invitado», la ficha de la venta te enseña a qué dirección va, y anularlo lo anula de verdad, lo hagas desde donde lo hagas. La guía de envío deja de borrarse al recargar la página.
- Nuevo
En tu tienda, quien olvida su contraseña ya puede recuperarla solo, en dos pasos y sin escribirle a nadie. Antes, «¿olvidaste tu contraseña?» contestaba que estaría disponible pronto, y esa persona se quedaba fuera de su cuenta para siempre.
- Nuevo
El carrito de tu tienda sigue al cliente de un aparato a otro. Si arma el carrito en el celular y entra luego desde el computador, ahí está: antes empezaba de cero, y lo mismo pasaba si limpiaba el navegador.
- Arreglado
En la tienda, «volver a comprar» ya no arma un carrito de «Producto #56» a $0 que en la caja cobraba otra cosa. Y la ficha de un producto deja de prometer «pago seguro» y «múltiples medios de pago» en una tienda que todavía no tiene forma de cobrar: dice lo que esa tienda cobra de verdad.
- Arreglado
La pantalla de facturación dice de qué negocio está hablando, y el plan que ves y pagas es el de ese negocio. Si manejas más de uno, antes podías estar mirando el de otro sin saberlo.